¿Que cómo nos fué en Ceuta?
Igual que ocurre con las buenas recetas de cocina, los buenos momentos de la vida cuentan con ingredientes de gran calidad.
El club ha organizado un fin de semana en Ceuta cuyos ingredientes han sido inmejorables, y ha dado como resultado una experiencia inolvidable para todos los que tuvimos la suerte de poder disfrutarlo.
Todo comienza en el puerto de Algeciras. Allí nos reunimos para la salida un grupo que, aún no compartiendo la afición del submarinismo en su totalidad, sí teníamos un elemento común; las ganas de descansar y de pasarlo bien.
Tras un cruce del Estrecho muy tranquilo, llegamos al puerto de Ceuta donde necesitamos varios taxis para trasladarnos al hotel, no tanto por la lejanía de éste, como por lo pesado del equipaje. Lo primero que nos sorprende es la imagen tan cuidada que la ciudad ofrece al viajero que llega por vía marítima. Amplias avenidas muy bien iluminadas, de aspecto clásico a la vez que cuidada e increíblemente limpia.
El hotel Tryp cuenta con habitaciones modernas y minimalistas.
Una vez liberados de la pesada carga del equipaje, nos damos un paseo por la zona centro de la ciudad y ¡oh sorpresa!, aquí también se celebra la festividad del Carmen. Las calles son un hervidero de gente que se reúne en los bares. Claro, el problema es encontrar mesa.
Como ya dije, las cosas buenas tienen buenos ingredientes, y en este caso uno de ellos ha sido la previsión. Junto con el pasaje del barco y la reserva de la habitación, estaba prevista la entrada al Parque Mediterráneo. Afortunadamente éste estaba muy tranquilo y ofrecía la posibilidad de elegir entre una buena oferta de bares y restaurantes. Nos situamos en uno de ellos. Bueno, prácticamente plantamos la bandera y nos lo quedamos, porque hicimos uso de casi todo el espacio de que disponían. Y ahora lo mejor de todo. A pesar de ser las 11 y algo de la noche no hay ni malas caras ni comentarios sobre la hora de cierre de la cocina. Además todo lo de la carta estaba disponible, sin bajas en el menú. Dimos buena cuenta de las numerosas raciones que compartimos y nuestra impresión general fue muy positiva en cuanto a la relación calidad precio.
Dentro del mismo recinto hay una zona llamada la isla, que cuenta con un pub. Allí concluye nuestra primera parte del viaje, para unos antes que para otros, y así finaliza un inicio más que satisfactorio de nuestra aventura.
Al día siguiente, muy excitados ante la posibilidad de visitar la zona de inmersión Los Ciclones, nos dirigimos rápidamente a nuestro encuentro con los miembros del club KRAKEN de Ceuta. Algunos miembros del nuestro club ya los conocían de viajes anteriores.
Para mi es el primer encuentro con ellos y, sinceramente, me provoca una grata impresión. Gente amable, sonriente y con ganas de agradar. Constantemente hacen alusión a su experiencia con la producción de videos submarinos, lo que despierta gran interés en “El Edu”, que rápidamente se transforma en un alumno modelo que solicita información y absorbe como una esponja todos los consejos.
Cuando intentamos salir del puerto la cosa se pone fea. El poniente es muy fuerte y esto va a impedir que podamos sumergirnos en “Los Ciclones”. Nuestros anfitriones cambian de planes y nos llevan a través del canal a una zona más tranquila a la espalda del Monte Hacho. Hay corriente y no vamos a poder disponer de cabo que nos sirva como guía para el descenso, así que nos preparamos todos, nos tiramos de la zodiac como los militares en guerra lo harían de un helicóptero “rápido, rápido, rápido, hop, hop, hop….” y bajamos todos juntos a 38 metros de una atacada (guaaaaau..). Para los demás quizá no, pero para mí ha sido la primera vez y me ha ido realmente bien. Una vez en el fondo empezamos a bichear.
No hay demasiada suerte con los animales, porque no vemos muchos y las algas se están desprendiendo del fondo y enturbian un poco la visión. El Robe se nos aburre un poco y decide subir. El resto seguimos bicheando y poco después subimos también. En general la inmersión ha ido bien.
Al salir nos vamos al Parque Mediterráneo y nos relajamos dando vueltas entre la enorme piscina que recorre el parte en toda su longitud, y el bar, como no.
Sinceramente, mi pasión por las piscinas es escasa, pero ésta tiene el atractivo de ser de agua reciclada del mar. Más fresquita de lo habitual, y con el atractivo de ser agua salada, con yodo y sin cloro.
Por la noche visitamos un bar al que no pudimos tener acceso el día anterior, y volvemos a disfrutar de una gran variedad de raciones de pescado. Todo excelente. Ya podréis imaginaros que la noche volvió a acabar en la isla. Un disgusto, vaya.
Por fin Los Ciclones. El viento ha cambiado a Levante y el mar está perfecto para una inmersión en esta zona. Hoy se nos han unido más miembros del club Kraken. No paran de bromear entre ellos. Parece que les ha hecho mucha ilusión nuestra visita y no tienen reparos en demostrarlo. Perfecto. Lo único que nos fastidia un poco es la baja de Edu, que amaneció con gastroenteritis y no pudo venir.
Esta inmersión es increíblemente bonita. El fondo es rocoso, lleno de cuevas donde podemos disfrutar del encuentro con un bogavante de dimensiones considerables, que tenía una estupenda brótola por compañera. Las rocas están plagadas de gorgonias, y entre ellas podemos ver estrellas de mar, erizos, nudibranquios de increíbles colores, pulpos y mucho más. Además nos rodean bancos de castañuelas y más especies que aún no sé reconocer. Todo llegará.
Mi principal interés es la fotografía, lo que me hace despistarme un poco de ciertos aspectos de la inmersión. Esto, finalmente, termina provocando un toque de atención por no estar atenta al ascenso. Me retrasé con el fin de esperar que todos entrasen en el encuadre subiendo por lo que en tierra consideraríamos un pequeño cañón. Cuando veo que ya son dos los que me indican que suba pienso, uf, qué pasará. Luego me enteré que estábamos cerca de tener que hacer una descompresión. Conclusión, para mi cumple, que es el día uno, quiero que el club me regale un ordenador (por pedir que no quede).
Al final, con una gran satisfacción por la experiencia vivida, nos reunimos con la familia y amigos que nos esperan en el Parque Marítimo.
¿Habéis visto alguna vez mojitos de medio litro?….pues cayeron tantos que nos hemos convertido en grandes amigos del dueño del bar. Pasamos una tarde …. bueno, mejor no la califico. Juzguen ustedes mismos las caras de las fotos.
Llegamos al puerto de Algeciras con el mismo ambiente que había el día que España ganó y mundial. Todo gritos, risas y “pan pal americano”.
¿Cuáles son los ingredientes? Buena organización, buena gente, buenas inmersiones, buenos anfitriones y ganas de pasarlo bien.

Menos mal que nos hemos ido tres días. Cuando nos vayamos al Mar Rojo, tenemos que editar un libro. JOOOOOL
Que me gusta ver lo bien que lo pasais, que envidia más grande me dais, Enhorabuena a los afortunados. Saludos
Parmi, no te has dejado nada en el tintero!!! pronto repetiremos, ahh edu por el espacio no te preocupes ! que si hay que comprar otra pagina ¡SE COMPRA Y YASTA!!!!!!!!!!
Ve preparando el talonario, vacilón, que esto nos lo cargamos ya mismo. Juajuajua.
Espero no perderme el viaje al mar rojo, o el próximo que organiceis. Que buenas fotos palma, Besos a todos
Gracias Pilar, pero si estas te parecen buenas verás cómo van a quedar las próximas cuando el club me compre la carcasa de 2500 euros pa mi Mark II